¿Por qué no te CALLAS?

Si no tienes nada bueno que decir… es mejor que no digas nada!

Hoy en día todo el mundo quiere decir algo, lo que sea. Todos queremos atención. La clave es tener claro desde donde nacen esas ganas de obtener atención.

Pueden venir desde la vanidad, desde el ego, para sentirnos mejor y valiosos. O pueden venir desde las ganas de agregar valor, desde la conciencia, con el objetivo de ayudar a las personas que estén prestando atención.

En nuestro caso, Kibel y yo compartimos pues queremos ayudarte.

Pero la única manera en la cual nosotros te vamos a poder ayudar es primero ayudándonos a nosotros mismos. Si nosotros no estamos constantemente consumiendo información en la forma de libros, conferencias, clases, y certificaciones, entonces no tendremos nada valioso que decir.

Además, al nosotros hablar (en este caso escribir) lo más probable es que no aprendamos nada nuevo. Pero si escuchamos, la probabilidad de aprender algo nuevo es mucho mayor. Es por esto que nos gustaría que ésto se convirtiera en una conversación.

Nosotros compartiremos contigo lo que nos parezca valioso, y tú por favor comparte con nosotros si lo encontraste valioso, si lo aplicaste y obtuviste resultados, o si tienes alguna opinión al respecto nos puedes dejar un comentario. Queremos saber de ti!

Hablemos entonces de cómo podemos transitar la ruta del éxito, entendiendo el éxito como una manera de vivir más que un resultado.

 

En mis conversas, dónde estoy?

 

KIBEL:

“Eso ya lo sé…...son las cuatro palabras más peligrosas” - decía Daniela, amiga y conferencista, en su taller de Herramientas de Coaching 2017 hace unos meses atrás.

Es una frase tipo “muralla”. En donde con decirlo o pensarlo ya te cierras a un mundo de posibilidades que nacen de la interacción, de opinar igual o de no hacerlo.

En mi caso, me encanta disfrutar de mis temas apasionados y dominarlos. Me gusta cuando mi deseo me da por leer más, investigar más, discutir, escuchar, ver vídeos, nutrirme! Te ha pasado?

Ahora, también me encanta cuando “sintiendo que se”, decido también dejarlos retroalimentarse.

Después de casi 30 años de edad, se podrán imaginar cuántas amistades he construido o dejado de construir? O a tu edad, mayor o menor, sabes por cuántas conversaciones has transitado?

En ese transitar, en cuántas conversaciones has estado realmente presente? En cuántas de esas conversaciones te atreviste a aprender algo? O, en cuáles de ellas decidiste agregar valor con tu visión, punto de vista, tu compartir?

Bueno, la verdad, de hace un par de años para acá fue que de verdad pude construir amistades de valor, y de reconstruir algunas también. En donde me agregan valor y en donde se me permite agregar valor.

Alejandro es esa persona que en nuestras conversas de temas cotidianos o no, siempre encuentro valor. Porque me genera preguntas abiertas que buscan análisis y próximas acciones, y porque realmente está presente para mi y para el provecho de los dos.

Ahora, la retroalimentación solo puede darse cuando yo decido hacer espacio para la escucha. La escucha la podremos notar de forma verbal o no verbal. En este caso, Alejandro lo va a poder notar en mis gestos y en mis respuestas si estoy o no escuchando su punto de vista.

Así, para que una conversación de valor ocurra debemos ambos estar atentos. Y para estar atentos, tenemos que estar presentes.

“Bueno Kibel, pero todo esto ya lo sé” - podrán estar pensando y cuidado con la muralla! Claro que lo saben! Ahora, cómo lo vives? Cuánto provecho estás/están teniendo en las conversaciones que estableces/establecen? Bien sea que se trate en tus amistades, con tus familiares, en el trabajo o con tu pareja.

No les ha pasado que millones de veces están en una conversación con la misma persona hablando o sugiriendo las cosas que anteriormente ya le habías dicho?

Entonces, atención tú, no la otra persona. A veces, las personas nos abren conversaciones para ellos querer escuchar lo que quieren escuchar. No para escuchar tu visión.

Detectar esas conversaciones es trabajo de estar presente y tarea tuya saber cuánto tiempo seguir invirtiendo en esas conversaciones, o al menos de la manera en que lo venías haciendo.

Entonces, cada vez que entables una conversación:

  • Recuerda estar presente. Pregúntate, qué necesita de mí esta persona? Qué le puedo aportar con esto que me cuenta?

  • Observa la corporalidad. La tuya y la de la otra persona. Qué dice la comunicación no verbal de la otra persona o la mía con respecto a este tópico? A algo que validar con la otra persona en ese momento?

  • Detecta la apertura de interacción en la otra persona. Se trata de una conversación bidireccional? La otra persona está interesad@ o curios@ de tu punto de vista?

  • Agrega valor, comparte! Incorpora a la conversación preguntas poderosas, el insight de una película o video que pueda resonar en la otra persona con lo que te está comentando, dale tu punto de vista, ayúdalo en ampliar mirada.

  • No esperes una respuesta inmediata. Deja espacios de silencio entre ustedes. Deja que la conversa rebote en cada uno, no hace falta responder o solucionar todo en una sola sentada.

  • Cierren la conversa con puntos claves que se llevan cada uno. De qué nos dimos cuenta en esta conversación? Qué te llevas? Qué me llevo?

Quizás sigamos teniendo dominio de algunos temas o áreas. Recuerda, es en la interacción en donde podemos seguir creciendo, no desde nuestra muralla del saber.

Así que, conversamos?
 

ALEJANDRO:

Compartir puede ser una tarea difícil, al menos empezar a hacerlo.

El miedo a las diferentes posibilidades, opiniones, y juicios, nos puede paralizar. Y para poder derrumbar ese miedo debemos tener una razón importante para hacer lo que estamos haciendo.

Es como la historia de aquel boxeador que cuando estaba empezando su carrera lo hacía para ganar dinero para alimentar a su familia. Ya te imaginarás que era muy difícil que fuera derrotado pues estaba determinado a no dejar que nada se pusiera en su camino para poder alimentar a su familia.

Ese boxeador es Manny Pacquiao!

¿Por qué has decidido compartir? Si viene desde la vanidad y del ego te aseguro que te vas a rendir. Quizás empezarás y apenas no veas resultados, al no ver likes, shares, o follows, vas a pensar que no vale la pena.

Si en cambio lo haces porque quieres ayudar y crear valor entonces nada te va a detener.

Así fue como empecé a escribir. Lo vi como una buena oportunidad de construir mi marca personal, de compartir la ruta que estaba transitando durante mi MBA, y con el posible objetivo de ayudarme a conseguir un trabajo.

A la fecha he escrito y compartido más de 80 artículo en menos de un año. No he obtenido ni un centavo, no he recibido propuestas de empleo, y tampoco he construido una audiencia inmensa. Pero en el compartir la ruta que he estado transitando me ha permitido ayudar a otras personas.

He recibido mensajes de desconocidos diciéndome “Justo acabo de terminar de leer tu artículo sobre No le Importas a Nadie. Es muy profundo y lo necesitaba.”

Y bueno, también mi mamá me ha dicho que son los mejores artículos del mundo y que le parecen lo máximo.

El punto es que cualquier acción que decidas hacer, si lo haces con el beneficio de alguien más en mente (sin tener expectativas), entonces esa razón te mantendrá enfocado y motivado a seguir luchando por lo que quieres.

Otra clave para mantener la constancia en cualquier actividad que vayas a llevar a cabo, o cualquier hábito que quieras crear, bien sea leer más, hacer más ejercicio, o empezar a escribir, es que debes tener a alguien que te responsabilice a cumplir tu compromiso.

Búscate al amigo más fastidioso, chalequeador, y que sea un experto en bullying. Coméntale acerca de lo que quieres hacer y pídele que actúe de recordatorio para mantenerte enfocado y comprometido. No falla!

En el caso de Kibel, es muy afortunada de tenerme a mí pues uno de mis skills más fuertes es el bullying. Pero lo hago pues sé que ella tiene mucho valor que compartir, y la fastidio a más no poder para que podamos seguir escribiendo juntos y compartiendo con ustedes.

A tomar acción:

  • Si eres de esas personas a las que les cuesta dar el primer paso entonces buscate a alguien que te fastidie y haga bullying hasta que lo hagas.

  • Si eres habilidoso en fastidiar y en hacer bullying entonces úsalo en una manera positiva para ayudar a alguien más a tomar acción.

 

A dónde SÍ quiero llevar mis próximas conversaciones!

 

Aquí estamos, a micrófono abierto, para ti.

Tu punto de vista es nutrición para nosotros. Contigo retroalimentamos el proceso de aprender, de crecer.

Atrévete a interactuar con nosotros desde el acuerdo o desacuerdo que aquí veas, o de otros resultados que te han funcionado o no.

Agregar valor es una gama amplia, en donde todos cabemos, solo debemos querer ayudar para que realmente impacte positivamente en nosotros y en los demás.

Recordemos evaluar regularmente:

  • Para qué decido compartir?

  • A quién pudieras incluir dentro de tu círculo cercano que te ayude a mantener o crear un hábito?

  • Que tus conversaciones sean lo que tú quieres que sean. Sé activo. Juega a tu favor!

  • En una conversación, pregúntate, qué necesita de mí esta persona? Qué le puedo aportar con esto que me cuenta?

  • En cuáles de mis amistades estoy generando valor? En cuáles me dejan generar valor? Qué diferente puedo hacer en aquellas conversaciones en donde no se me permite generar valor?

Aquí, encontrarás a dos personas amantes por aportarte, por invitarte a potenciar tus conversaciones contigo y con otros.  Ya nos conoces un poco más.

Y allá, quieres hablarnos un poco de ti?


Encontrar tu propósito es una gran manera de encontrar el coraje para empezar a tomar acción y compartir. 

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