2 Venezolanos con 1 mismo Propósito

¡Qué difícil es empezar!

Dar ese primer paso, escribir la primera línea, dar el primer beso, y pare usted de contar. Todas éstas son situaciones que efectivamente logran paralizar a muchas personas.

Es más, dichas situaciones nos paralizan a todos, la clave es romper esa parálisis lo antes posible. Al principio quizás te tome horas, o quizás días. Pero con el tiempo, si te atreves, poco a poco ese tiempo de respuesta será cada vez más corto.

¡Qué difícil es emigrar!

Cierto, debemos enfocarnos en lo positivo. Hay que pensar en las oportunidades que vamos a conseguir y no en las que estamos dejando atrás. Pero cómo hacen falta los panas, echar un pie, o una solera azul vestida de novia.

¡Qué difícil es lo difícil!

Aunque ni modo, pues si fuera fácil todo el mundo lo hiciera. Cualquier dificultad significa entonces una oportunidad de liderazgo, una oportunidad de tomar acciones, una oportunidad de aprendizaje y crecimiento.

¿Sabes cómo puedes hacerlo un poco menos difícil? Enfócate en la actividad y no en los resultados. Enfócate en la razón por la cual estás tomando las acciones.

En nuestro caso hemos pasado ya por muchas de estas situaciones que estamos mencionando. Probablemente a ti también te ha pasado. Esta situación es muy común, hoy en día para los Venezolanos. Es por ésto que hemos decidido tomar acción para agregar valor a todos los que estamos participando en una aventura lejos de nuestra patria.

 

Saliendo al Ruedo

 

Kibel:

“Al menos comienza por escoger la música adecuada a ver cómo danzan con ella las ideas” - me dije justo antes de comenzar a plasmar mis ideas aquí.

“Al menos escribe una carta diciendo todo lo que no pudiste decirles, ni agradecerles” - me dije justo después de sentir que no había cerrado acorde una relación laboral.

“Al menos hazle saber que tiene verdaderamente algo especial que te hace acercarte a él, aún en la distancia” - me dije justo antes de enviarle ese mensaje por whatsapp.

Al menos, es mi primer paso, es mi salida al ruedo cuando veo las cosas difíciles. Y frente a esas decisiones, al menos siempre vislumbro una acción que me permite acercarme un poco más a donde me quiero mover, que es donde sí quiero estar.

Con esto, no me sofoco en grandes ideas, cambios, ajustes, sino que me sitúo en una acción inmediata que me acerca casi de manera fugaz a lo que busco experimentar.

¿No te pasa que a veces tienes mil cosas andando y no sabes por dónde comenzar?

Ahí yo introduzco mi ‘Al menos’. Cuando por ejemplo decidí comenzar a escribir sobre este tópico, comencé por seleccionar la música que me encanta y que me hace ‘conectarme’ con buena vibra, por darle un nombre. Una vez comienzas, el movimiento es solo seguir.

Así, busca tu lista. Ordénala. Prioriza. Y, mi sugerencia, comienza al menos por la que sientes mayor emoción en ese momento. Desglosa un par de pasos y toma solo 1 ese día. Después, ya verás qué sucede.

Estos ‘Al menos’ son acciones que pudieran pasar desapercibidas, si las miramos como tareas aisladas, pero si son vistas alineadas a un propósito sí empieza a cobrar más sentido. Pero como dice un amigo, “el paso más difícil es aquél del paso 0 al paso 1” y la verdad sí, todos los pasos siguientes sólo siguen el norte y propósito del paso 1.

Ahora, del paso 0 al paso 1 no todos sabemos salir, y a veces, no todos queremos salir. Salir del ruedo es para todos. Para todo aquel que quiere encontrarse rodeado ahora de más sentido en vida, no para después.

Porque para querer saltar al ruedo no hay cómo marcar para que nos traigan la fuerza por delivery. Ni se trata de seguir a otros por querer saltar. Es de hecho, un salto interno que luego transformamos en externo.

Es un salto interno que tiene sabor a intuición. Que te mueve aun sin saber todos los pasos que siguen. Son las señales que aparecen, y ahora sí prestas atención y las ves.

Es como esa nota musical que busca ser compuesta, y eres quien escucha el susurro. Cuando tienes ese movimiento dentro de ti lo mejor es que te atrevas a darle forma.

Atreverte a darle forma para mi es atreverse a cuestionar productivamente el para qué y por qué el inicio de una actividad, una tarea, hobbie, acción. La acción por sí misma no la hace sustentable, la acción con un propósito sí.

Atreverse a salir al ruedo requiere de claridad, determinación, seguimiento, y de ser amante de un proceso. No te mentiré, estos cuatro elementos no estarán siempre en modo On.

Pero tus razones deben ser la planta eléctrica, como sistema auxiliar, que las vuelve a poner en función. Y cuando éstas no lo sean, pues hemos de volver a revisar nuestras razones.

Así de simple, a razones vagas caminos vagos. A razones claras, caminos claros.

Al menos así comienzo yo. Al menos aquí estoy escuchando uno de mis playlist favoritos mientras plasmo mi sentir en ideas. Al menos pude decirles y agradecer todo a través de esas cartas, con respecto a mi relación laboral. Al menos hoy estoy tranquila de haberte transmitido que eres atípico y especial, y que sí valdría la pena ir a verte 2 días a otro Continente.

¿Y tú, cómo te lanzas al ruedo?

 

Alejandro:

Muchos piensan que la clave para salir al ruedo es tener confianza.

Es cierto, la confianza ayuda. Pero debemos tener claro que la confianza es algo que se logra luego de obtener resultados. La confianza crece mientras más experiencia tengamos.

¿Cómo entonces ganamos experiencia, si para dar el primer paso necesitamos confianza, y la confianza se logra es con experiencia?

Pues el primer paso es romper ese pensamiento limitante.

¡Lo que necesitamos es coraje, no confianza!

La confianza vendrá luego, y te ayudará a llegar a próximos niveles. Pero para empezar lo único que necesitas es coraje.

Tú ya sabes sobre el coraje. Cuando eras un bebé tuviste el coraje de caminar, y la determinación de seguir intentándolo hasta que lo lograste.

Y luego entonces te convertiste en adulto y aprendiste sobre el ego. Y ahora te preocupa más el “qué dirán?” que las oportunidades que puedes estar desperdiciando por no tomar acción.

Tú ya tienes coraje, ahora es momento de ponerlo en acción. Una buena manera de hacerlo es poner el foco en la acción y no en los resultados.

Quizás estás fuera de Venezuela buscando alguna oportunidad de trabajo o negocio. En ese sitio no conoces a nadie. La única manera de encontrar esas oportunidades es saliendo al ruedo.

Enfócate en conocer gente, que es la actividad, y olvídate del posible trabajo o negocio. Sal todos los días con una actitud positiva y abierta, tomando acciones que te permitan conocer a 2 ó 3 personas nuevas.

Ahora sal a tomar acción!

 

Tu Propósito es la Clave

 

Kibel:

¿Dónde estás? ¿Te sientes más cerca de ti, aunque lejos de casa? También me pasó, también me pasa. Solo que hoy sí llamo y digo a corazón abierto “Te extraño”.

¿Dónde estás? ¿A veces sin entender y que transcurran los días? También me pasó, ya menos me pasa. Solo que hoy sí sé a quién llamar para sintonizarme más rápido en mi otra vibra.

¿Dónde estás? … En serio, ¿dónde está tu atención?

Para eso, esta pequeña historia, Historia sacada de “Crea tu futuro antes de que otro cree por ti” de Dr. Lair Ribeiro:

Es el relato de una mujer que, sentada junto a una carretera, conseguía prever el futuro de los viajeros que llegaban a su ciudad con una simple pregunta.

Cuando un viajero llegaba a aquella ciudad solía preguntarle.

  • Dígame, buena mujer, ¿cómo es esta ciudad?

Antes de responder, ella hacía otra pregunta al visitante:

  • ¿Cómo es la ciudad de donde vienes?
  • No es buena - respondía él -. Allí no existe el amor, las personas se odian, sólo encuentras problemas…
  • Ay, amigo, esta ciudad es igual a la tuya.

Y, desanimado, el hombre se alejaba de ella con sus problemas del pasado a cuestas.

Llegaba otro viajero y se repetía la pregunta:

  • ¿Cómo es esta ciudad, señora?

Y, de nuevo, ella respondía con la misma cuestión:

  • ¿Cómo es la ciudad de donde vienes?
  • Pues está muy bien. Allí de donde vengo la gente es alegre, muy cordial y hay trabajo para todos.
  • Pues aquí ocurre lo mismo. Esta ciudad es igual que aquella de la que tú procedes - respondía entonces - Aquí también la gente es alegre, cordial y hay trabajo para todos.

¿Sabes cuál era el secreto de esta mujer? Ella sabía que el futuro de cada persona está escrito en su pasado. Y algo más. Sabía también que cada cual encuentra en el futuro aquello que espera encontrar.

Amor, enfermedad, alegrías, decepciones, todo se manifiesta en la vida de las personas exactamente de la misma manera en que los buscan.

 

Sin importar desde hace cuánto decidimos buscar oportunidades fuera de Venezuela, todos pasamos al frente de esta “señora” en su momento.

Y hoy estamos viviendo, palpando, experimentando de todo. Cosas buenas y otras no tan buenas. Dile sí a todo lo que todavía quieres tener cerca, por las razones que decidas mantenerlas ahí contigo. Pero pon pausa a aquello que hoy es arena movediza en algún área de tu vida y que cada vez menos quieres tenerlas cerca.

Ambas son reales. Ambas están. Pero cualquiera sientas más, ésa, es la que realmente quieres que se quede.

Así que, más te invito ser sincer@ y responderte: ¿se parecen a mí las emociones que experimentas durante el día?, ¿mis pensamientos me impulsan o me limitan?, ¿impulso a mis amigos en sus sueños o mis ideas no los impulsa?¿creo que las cosas me pasan a mi o que las cosas suceden para mi?

¿Dónde de verdad estás?

 

Alejandro:

La vida no es fácil. Y si fuera fácil, probablemente sería muy aburrida.

La vida no es justa. Mientras más rápido lo aceptes más rápido podrás avanzar.

¿Quién soy yo para decirte qué es la vida?

La vida es lo que tú decidas hacer de ella. Pero la clave está en que debes decidir. Y éste sería tan sólo el primer paso. Ya sabemos que el coraje el clave en dicha instancia.

¿Y ahora qué? Ahora se viene lo bueno. Se viene una innumerable cantidad de obstáculos que te van a poner a prueba.

Recuerdo cuando tomé mi primera clase en inglés. Cada vez que quería participar en clase primero debía traducir lo que quería decir, luego debía ensayar en mi cabeza para estar seguro de no cometer algún error de pronunciación, y para cuando estaba listo ya la participación no tenía sentido pues la clase había avanzando.

Simplemente me quedaba callado. En ese momento me parecía imposible fluir en inglés.

Y ahora doy presentaciones y hago seminarios para ayudar a otros estudiantes internacional que están pasando por lo mismo. En menos de un año logré hacer el cambio, pues me puse en acción.

En realidad fue bien sencillo, pero no fué fácil. Nada que valga la pena hacer será fácil. Pero pude lograrlo pues tenía un propósito muy fuerte.

Cada vez que pienso que estoy al frente de un obstáculo muy grande, o pienso que algo es imposible, pienso en todos los sacrificios y esfuerzos que ha hecho mi madre para estar donde estoy hoy en día.

De esa manera transformo mis excusas en razones, gracias a tener un propósito suficientemente fuerte.

Te invito a encontrar tu propósito. Piensa en las personas que tienes a tu alrededor. Piensa en las relaciones que tienes, en lo que valoras, que no cambiarías por nada en el mundo. Toma acción por esas personas.

 

Tomando Acción

 

Que lo difícil sea difícil, si nos va a llevar a nuestra mejor versión. Que todavía den miedo los primeros pasos y los primeros besos, también. Más, si eso nos va a acercar más a lo que sí queremos cerca, y a quien queramos tener cerca.

Si es difícil, pues que nos haga recordar que estamos viv@s. Y que la vida de frente se nos plante y que todavía nos atrevamos a escucharnos y saber que sí, que vamos por buen camino.

Porque todavía nos queda mucha vida por aprender y por aprender a vivirla.

Mientras aquí sigamos,

Recuerda:

  • Tomar tu lista de cosas pendientes. Ordénalas. Priorízalas. Toma inicialmente la que te emocione más y al menos, inicia con el 1% de ella. Pasa del 0 al 1.
  • Atrévete a salir al ruedo con intuición en mano.
  • Atrévete a salir al ruedo con coraje.
  • Enfoca tu energía en la acción y no en los resultados.
  • ¿Dónde estás? ¿Dónde estás poniendo atención? Todo se manifiesta en la manera en que buscamos las oportunidades. Muévete a donde sí quieres estar.
  • Nada que valga la pena hacer será fácil. Son acciones sencillas, solo que consecuentes.

 

Éste artículo fue escrito for Kibel Manzano y Alejandro I. Sanoja